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viernes, 12 de noviembre de 2010
lunes, 8 de noviembre de 2010
De domicilio privado en domicilio privado
Después de ciertas experiencias he llegado a una desconfianza total. Me he fiado de gente equivocada. También he vivido un cierto desprendimiento con el compromiso de la idea de lo humano. Era algo que se imponía. He trabajado con la indignación frente a la injusticia, pero hay un momento en el que empiezas a desconfiar de lo que te rodea. Te aíslas. La gran consecuencia de la desconfianza es perder el vínculo con la idea colectiva. Unamuno hablaba de que somos carne y hueso en contraposición a la humanidad. No creía en los grandes compromisos. En ese proceso estoy. No en hacer compatibles intereses particulares con los universales. Hay un desgarro. Desconfías del hombre y crees que no puede existir nada, ningún orden capaz de controlar su mezquindad. Cuando te ocurre eso, como dice Houellebecq, vas de domicilio privado en domicilio privado.
sábado, 7 de noviembre de 2009
Mi corazón como cenicero...
Y, si me das a elegir, me quedo con una nana por epitafio, una nana que es ranchera, que es sueño, que es mi infancia: Por la lejana montaña/va cabalgando un jinete/ vaga solito en el mundo/ y va deseando la muerte...
domingo, 18 de octubre de 2009
Mirar y morder
“El mal es la ley permanente, y el bien un esfuerzo” Antonin Artaud"Ni el horror, ni el dolor son fascinantes. La casa de la fuerza empieza con esta frase: “No hay cerro, ni selva, ni desierto, que nos libre del daño que otros preparan para nosotros”. Eso no es fascinante. Es terrible. Intento comprender por qué sufrimos, de la misma manera que intentan comprenderlo las tres hermanas de la obra Chejov. Lo fascinante no es el dolor sino la revelación que se produce cuando identificas tu propia aflicción con la de Masha, Olga, Irina, cuando descubres en otro el dolor de estar vivo. La compasión, es decir, ponerte en el lugar del otro, desemboca en fascinación, en misterio. Pero el dolor es algo indeseable. Y a veces mortal."
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"El amor es igual de complejo que la vida, con su luz y sus tinieblas. El amor es una ranchera, un bolero de Paquita la del Barrio, una declaración apasionada. Es el despecho. Es el suicidio. Pero es cierto que tengo una inclinación natural a percibir la parte podrida de las cosas. Eso me hace disfrutar más de lo bello."
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"Jamás he buscado la belleza con tanto furor como en La casa de la fuerza. Siempre he dicho que la belleza es una de las formas de la justicia. Intento transformar el dolor, el odio y el sufrimiento en algo bello. Es un reto ético y estético. Creo que los masoquistas se aburrirán mucho. Estoy hablando de cosas demasiado serias. Estoy trabajando con actrices demasiado honestas, generosas, hermosas, y arriesgadas como para que un masoquista disfrute. Los masoquistas no se conmueven. Y mis actrices le arrancan lágrimas al hierro."
domingo, 30 de septiembre de 2007
En el país de las niñas perdidas...
Me preguntaba si las niñas perdidas saben que hay que crecer. Y me siento zombie en este laberinto urbano. Los días de sol los aprovecho para pisar el césped de El Retiro. Soñé hace unos días con la Casa de Fieras, pero ya no está donde recordaba. En realidad nunca estuvo allí. He dejado de comprar algunos tebeos. Tengo un par de ideas a medio hacer y las deudas crepitan en mi memoria. Y reúno fuerzas, muchas, porque comienzo el nuevo curso con siete lápices de colores. Temo que el paisaje que surja de ellos me sea aun más extraño que estas calles de alquitrán vestidas de ocres y chicles. Pero toca caminar, en zig zag, para no resbalar...
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