
«El problema que plantea el porno reside en el modo que golpea el ángulo muerto de la razón. Se dirige directamente al centro de las fantasías, sin pasar por la palabra ni por la reflexión. Primero nos empalmamos o nos mojamos, después nos preguntamos por qué –dice–. Muchas personas rechazan que se hable directamente a su propio deseo, que se les fuerce a saber algo de sí mismas que han decidido ignorar o acallar».
Virginie Despentes
«Creo que el centro político de todas las cosas básicas del feminismo está en nuestra sexualidad, porque destapa cosas oscuras, no trabajadas». De ahí el gran equívoco que según ella encierran el llamado porno para mujeres y el alternativo, cuyo discurso viene a decir que si el porno tradicional «no nos gusta es porque no muestra la sexualidad real». «Yo creo que el sexo que tengo en mi casa ya lo tengo en mi casa. Si me interesa un producto pornográfico es porque me lleva más allá de lo que yo voy, me provoca un cuestionamiento. Y si el porno comercial no me interesa es porque trabaja el inconsciente heterosexual y masculino».
«Creo que el centro político de todas las cosas básicas del feminismo está en nuestra sexualidad, porque destapa cosas oscuras, no trabajadas». De ahí el gran equívoco que según ella encierran el llamado porno para mujeres y el alternativo, cuyo discurso viene a decir que si el porno tradicional «no nos gusta es porque no muestra la sexualidad real». «Yo creo que el sexo que tengo en mi casa ya lo tengo en mi casa. Si me interesa un producto pornográfico es porque me lleva más allá de lo que yo voy, me provoca un cuestionamiento. Y si el porno comercial no me interesa es porque trabaja el inconsciente heterosexual y masculino».





