

Las lágrimas de Eros – Georges Bataille


Dean Trippe no solo concibe superheroínas con un trazo limpio y sencillo, también es el responsable de un webcomic, President Awesome, delirante. Adivinad quién es el protagonista ;)
Mile Allred, ese fan fatal del rock and roll, se marca este bello homenaje comiquero. Cualquier otro que encuentre el respetable público será bienvenido ;)
En una conversación en Bogotá, tomándonos un delicioso jugo, salío Alicia a colación. Nos prometimos ir juntas, las tres, al Museo Dalí de París a ver estas maravillas...
En Japón las adolescentes se prostituyen en plan "soft". Menores de edad que deciden ofrecer sus tiernas y apretadas carnes a cambio de un i-pod último modelo. "Rosa, por favor". Aquí, en cambio, la última campaña de women´secret nos invita a la androginia para hacerlo todo legal. El doctor House lo dijo por la tele: apetecibles, deseables, pero nada de tocarlas antes de los veintiuno. Otro doctor hablaba del tabú y de la histeria. Lo sagrado y lo profano ya no son lo que eran. Relativistas culturales y etnocentristas, contesten. Y déjenme ensuciar en igualdad de condiciones a Hannah Montana, por favor. Con el pasaporte entre los dientes.
No del todo desconectada. En este mes de vacaciones han pasado cosas, como que el diario Público le dedicara dos páginas al cómic erótico, que en Babelia publicaran un cuento perdido de Nabokov o que la Editorial Katz sacara, por fin, al mercado El consumo de la utopía romántica, de Eva Illouz. En Cómic Digital pudisteis encontrar dos reseñas (Constantine y Wonder Woman) firmadas por una servidora de ustedes y un reportaje sobre cómic indie (o así). La Perse se marcó un artículo sobre el sello de DC Comics, Piranha Press, muy esclarecedor; también le ha dado tiempo a desdoblarse: en este lugar responde al nombre de La Judith. El carcelero tocó en un post una de mis ligeras obsesiones. Pepo hizo un repaso por la emulación hopperiana, otra debilidad. Alvy me leyó la mente a propósito de la segunda película de Transformes (pero él lo escribió antes). Y Rocío Ayuso me empieza a caer muy mal (habla la envidia), sobre todo desde que firma entrevistas como esta. Si preguntan por la producción casera, decirles que los rantifusos llevamos todo agosto incubando el futuro y flamante número ocho. Estamos de vuelta. Se acabó el verano.
Estoy hecha (de) pedacitos. Creí que la distancia, el cambio de hora, las madrugadas me ayudarían a componer un relato mejor, pero este verano ha sido tan estomacal, tan puro, tan fuerte que se me hace cuesta arriba el compactarme. Y los años están a la vuelta de la esquina.