miércoles, 17 de noviembre de 2010

¡Cry, baby!


«El problema que plantea el porno reside en el modo que golpea el ángulo muerto de la razón. Se dirige directamente al centro de las fantasías, sin pasar por la palabra ni por la reflexión. Primero nos empalmamos o nos mojamos, después nos preguntamos por qué –dice–. Muchas personas rechazan que se hable directamente a su propio deseo, que se les fuerce a saber algo de sí mismas que han decidido ignorar o acallar».
Virginie Despentes


«Creo que el centro político de todas las cosas básicas del feminismo está en nuestra sexualidad, porque destapa cosas oscuras, no trabajadas». De ahí el gran equívoco que según ella encierran el llamado porno para mujeres y el alternativo, cuyo discurso viene a decir que si el porno tradicional «no nos gusta es porque no muestra la sexualidad real». «Yo creo que el sexo que tengo en mi casa ya lo tengo en mi casa. Si me interesa un producto pornográfico es porque me lleva más allá de lo que yo voy, me provoca un cuestionamiento. Y si el porno comercial no me interesa es porque trabaja el inconsciente heterosexual y masculino».

5 comentarios:

Mameluco dijo...

¡Viva el ángulo muerto de la razón!

Y como soy hombre y heterosexual pues no me planteo demasiado -aunque en frío si-.

En cuanto a calificar a Belladonna como directora de comercial me parece un poco injusto. Hay 20000 productoras de porno más comerciales, aburridas y sin aliciente.
Michelle hace que su trabajo trascienda al porno para llegar a registros circences o gimnásticos.
Yo he visto pelis de Erika Lust, etc... y no me gustan.
Será porque a mí me gusta el preporno y no el posporno, jejeje.

¿Que consumidor de porno quiere ver la realidad? A mi me gustaba más cuando se les llamaban películas exóticas.

Elena Lechuga dijo...

Más allá del calentón de turno (justo y necesario) el desconocimiento del deseo propio desemboca en una mezcla de tabúes y búsqueda de placeres por vías que eviten contactos reles. De ser a ser, no estoy hablando de amor. Y María Llopis me hace menos gracia, pero el primer texto destila un psicoanálisis del que hila fino, del que le puedes decir a los pacientes y lo pillan en su sentido más íntimo a la primera.
La falta de palabra es la falta. La básica.

MARY dijo...

Ambas tienen algo de razón.
Muy interesante como siempre ^^
Saludos!!!

Markitos dijo...

El porno es lo que es, ni comercial ni de autor. Sirve para lo que sirve, al fin al cabo es su razón de ser.

No hay que hacer tesis ni discursos machista o femenistas para ver a dos o más personas follando (independientemente del sexo), que es básicamente lo que es.

Porno gafapasta es lo que me faltaba por oir.

Marisol Salanova dijo...

Lo que está claro es que hacía falta otro tipo de porno, uno que no se someta a la rigidez de la normatividad.