jueves, 1 de diciembre de 2011

Adviento

El año que se acaba. Que se me acaba. Que nos deja. Maldito Invierno. Advenimiento de qué. Comienza algo y termina todo. Harta. Harta. Harta. Buscando un nombre. ¿Hastiada? Diosa o heroína. No sé. Ya no sé nada. Todo o nada. Algo. Triste. Muerte y destrucción. El abismo. El espejo. Vuelvo. Recupero matemáticas. Reviento.

viernes, 26 de agosto de 2011

jueves, 25 de agosto de 2011

Por qué las japonesas matan mejor


"El fantasma japonés es muy diferente de su correspondiente occidental. La diferencia más evidente es que, a menudo, con la excepción de alguna figura histórica, el fantasma japonés es femenino. Una mujer ultrajada. Igual que la famosa Oiwa de la Historia de Yotsuya, que en todas las versiones -kabuki, film y televisiva-, se consagra a la venganza contra el hombre que la maltrató. El fantasma japonés movido por sentimientos de amor o de venganza, es un ser animado por la pasión. Para los japoneses, la pasión es irracional, y encuentran angustiosa su representación. Pero la pasión también es drama. Y por eso, el fantasma japonés se presta muy bien al arte. Casi todos los dramas kabuki tienen como tema los fantasmas, casi como el teatro del Noh.

El argumento de estos dramas, a menudo invariable, muestra en su primera parte al fantasma, a su vez, dedicada al reconocimiento y consiguiente exorcismo. Pero nunca antes de que la venganza se haya consumado. Estas diosas terribles aparecen en anuncios, mangas, teatro o pantallas televisivas, penetrando en la mente de los hombres. Pero no en la de las mujeres japonesas. Ellas miran con distancia a estas reliquias. Conocedoras de que solo son reflejos espectrales de las esperanzas y los miedos del macho japonés. Fantasías que expresan la incomodidad que el hombre siente en su confrontación con la mujer. En Japón, los hombres tienen dificultad para considerar a las mujeres como seres racionales. Y han creado un ser más dios que fantasma, y que es la personificación de la pasión y de lo irracional."

Kabuki: Circle of Blood (David Mack)


Como Bill a Beatrix Kiddo, Kai le cuenta a Kabuki un cuento en el que apela al mito para desorientar a la heroína que vuelve al hogar en busca de venganza. Es el círculo de sangre. Puro zen. Tierra, agua, fuego, viento y vacío. La luna es como un círculo roto por la tempestad. El sol es una mancha de sangre sobre nubes de seda. Y el maestro le revela a la pupila su secreto último: Superadas las repulsiones humanas, las batallas no tendrán límites. Dos hoces en las manos. Herramientas de labranza. Kabuki pasa de las Hattori Hanzo.

lunes, 22 de agosto de 2011

Cambios

Es necesario ir madurando una idea de responsabilidad política que nos permita pensar qué queremos hacerle decir a las palabras democracia, ciudad, espacio público, etc. Para ello es imprescindible que la palabra esté viva, circule, se violente y enemiste consigo misma. El espacio debe ser un sitio conflictivo, en constante ejercicio de redefinición. Si el movimiento aspira a neutralizar el conflicto que lleva dentro de sí, no hará más que anular sus propias fuerzas y pasar a formar parte del decorado turístico de las plazas públicas.

Breve elogio de la violencia, por Luciana Cadahia

Perder la iniciativa, perder la pluralidad, perder la imprevisibilidad implica perder la fuerza. Fuerza es radicalidad. La noviolencia es lo que nos ha hecho y nos hace más fuertes y más radicales. Destrozar sin destrozar es la mejor destrucción.

Apuntes sobre la no-violencia del 15M, por Amador Fernández-Savater


viernes, 5 de agosto de 2011

Cuando giras a la izquierda y te encuentras con el norte


El pensamiento es la primera forma de activismo. Los movimientos son valores e ideas. La organización es crucial, pero tiene que realizarse en torno a algo
(George Lakoff)



Al movimiento le han quitado un símbolo. A la ciudadanía le han negado la entrada al espacio público. En asamblea se debate sobre dónde está Sol, si en la plaza o en todos aquellos que apoyan el movimiento 15M. Hay otras plazas en Madrid. Desde el pasado martes, día en el que se amaneció con la noticia del desmantelamiento del punto de información, la policía ha sellado las distintas entradas a la Puerta del Sol. La reacción ha sido tomar Madrid, su espacio público, y caminar todas sus glorietas y plazas. Marchas espontáneas que han recorrido Madrid estos dos últimos días, desde el Kilómetro 0, pasando por Gran vía, Cibeles, Atocha o Embajadores, dependiendo del itinerario; pero siempre hacia el sur de la ciudad. Hasta ayer.

  • Tercer día desde el desmantelamiento del punto de información y el sellado de la plaza. Nudo en la calle Carretas. Nudo en la calle Preciados. Divididos en dos entradas a la Puerta del Sol, fuertemente vigiladas, los allí reunidos debaten. Después de hablar, de resistir, de gritar consignas, el grupo de Carretas decide ir a Callao. Rodean la Puerta del Sol, llegan a Preciados, donde se les suman los compañeros y compañeras, y parten calle arriba dirección Callao. Se toma la Gran Vía, rumbo a Cibeles. Son cerca de las diez de la noche y la calle se llena de gente.

  • La marcha transcurre tranquila. En Cibeles, y a la espera de un segundo grupo que se acerca desde Gran vía, se improvisa una sentada. La policía ha cortado el tráfico en la glorieta. Se puede ver, a lo lejos, que otro coche de la policía municipal cierra el tráfico proveniente de Colón. A la vera del Ministerio de Defensa, el Banco de España, el Ayuntamiento de Madrid y la Casa de América, la cabecera decide girar a la izquierda.

  • Unos tres mil paseantes caminan por el Paseo de Recoletos. Tras un parón en la Plaza de Colón, la marcha parece seguir Castellana arriba, pero ralentiza el paso y para delante del Ministerio del Interior. Hasta este momento, tan solo acompañan a los manifestantes los coches de policía que se encargan de ir cerrando el tráfico. Sin embargo, transcurridos unos pocos minutos desde el parón frente al Ministerio, las furgonetas de los antidisturbios comienzan a llegar, cerrando el paso desde Colón.

Los antidisturbios, tal y como hicieran el miércoles durante la marcha que se detuviera frente a la Empresa Municipal de la Vivienda, en Palos de la Frontera, se distribuyen a lo largo de la fachada del Ministerio, formando un cordón policial. La tensión se palpa en el ambiente. Por la calle Alcalá Galiano, lateral del Ministerio, llegan más furgonetas de la policía. Un amago de carga provoca que algunos corran dirección Serrano. La mayoría resiste hasta que, de repente, sin provocación aparente, los antidisturbios, armados con cascos, escudos y porras, cargan contra los manifestantes. Una turba de gente corre hacia el otro lado de la Castellana. El dispositivo avanza en formación. Aquellos que no han reaccionado a tiempo, junto con los que piden tranquilidad o gritan “¡Vergüenza!” reciben el grueso de la carga. Dos antidisturbios se ensañan con una joven atenazada por el miedo. Un grupo de cuatro apalea a un hombre de avanzada edad, a la vez que el grueso del dispositivo se despliega y empuja, a golpe de porra, a la masa de manifestantes hacia el norte de la Castellana.

Foto: gbl

En la retaguardia, algunos cuidan de los heridos. Se espera a la ambulancia, que tarda en aparecer. El hombre de avanzada edad yace conmocionado en los brazos de un compañero que no entiende por qué no llega la ayuda médica. La tensión se ha traducido en un espectáculo dantesco. Al otro lado de la calle, los clientes de una de las terrazas del paseo observan desde sus mesas. Tras la maniobra de acorralamiento, cerca de setenta antidisturbios vuelven hacia Colón. Algunos de ellos, unos veinte, se acercan hasta donde está el herido y los compañeros que le acompañan. A empujones, sacan a la gente de la calzada. El tono se eleva. Uno de ellos le arranca de las manos a una ciclista su bicicleta y la tira al suelo. Los presentes, ante la actitud violenta de algunos policías, piden tranquilidad. Algunos manifestantes, que se habían sentado en la terraza, son expulsados a empujones por los antidisturbios. Llega la ambulancia que, finalmente, puede atender al herido y a otros golpeados. Insultos sin sentido, soberbia tras el casco y cierta frustración. El tráfico se restaura en la Castellana. Los antidisturbios se repliegan, concentrándose en el paso de peatón frente al Hard Rock. Los apaleados enseñan su identificación. El norte vuelve a estar en orden.

Foto: gbl

Elisa G. McCausland

viernes, 3 de junio de 2011

Revolución (parte 5)

Cuando nos anclamos en el corto plazo, es importante recordar las prioridades. Y lo ya ganado. Un despertar de conciencia(s), a esta escala, es para sentirse orgullosos. ¡No nos vamos!

miércoles, 1 de junio de 2011

Revolución (Parte 4)

La historia se va sabiendo, es pequeña y es signficativa pero mucho más por su final que por su desencadenante. Alguien arrancó el jueves de cuajo una pancarta que decía "La revolución será feminista o no será". Es la única pancarta que se ha arrancado y el problema mayor fue que mientras el individuo se golpeaba el pecho a lo King Kong, un grupo grande de gente le aplaudió y abucheó a las mujeres. Cuando bajaron del andamio había debajo un grupo que insultó a quienes habían subido la pancarta.

La historia importa porque revela que Sol no es magia ni una ilusión pasajera sino un lugar hecho con nuestras vidas patriarcales y capitalistas que quieren vivir. La historia importa porque la reacción de la carpa feminista fue convocar un taller de feminismo para principiantes a donde asistieron muchas personas. Y allí se preguntó a quienes asistíamos qué entendíamos por feminismo. Y se dijo que era comprensible, lo cual no quiere decir justificable, que haya reacciones de miedo y prepotencia por parte de quienes han interiorizado sus privilegios machistas como si fueran naturales y ven que se ponen en cuestión. Fue un momento, uno más, de inteligencia colectiva en marcha.

lunes, 30 de mayo de 2011

Revolución (Parte 3)

La biblioteca de #acampadasol en el principio. Foto de @Samu_ehl


5_Libros. ¿Qué libros te llevarías para hacer la revolución? ¿Por qué organizar una biblioteca en #acampadasol?

4_Irene es una de los muchos voluntarios que han ayudado a tejer una utopía en tiempo récord. Cataloga los libros de la biblioteca que, a cada día que pasa, crece más y más en #acampadasol. Ha estudiado documentación y está terminando un máster en gestión de bibliotecas. "Este es mi primer trabajo", dice sonriendo.

3_Silvink está lejos, pero cerca. Lanza una propuesta a/en la Red. La (re)vuelta se llama #bookcamping. Cultura libre. Especímenes muy apetecibles. All together. Ñam, ñam.

2_"¿Qué has leído para pensar así?". Empezar una revolución, sutil y distraída, con una casualidad. Equivocarse de sala. Conocer a una adicta al exceso. Respirar los vapores del chino Blade Runner mientras ladras. Liberar un libro (¿cientos?) por una buena causa.

1_Y me exhortas, carveriana-mente: "¿Quieres hacer el favor de leer esto, por favor?".

domingo, 29 de mayo de 2011

Revolución (parte 2)

Patti Smith sale al escenario con una camiseta de la selección. Todos creen que es un guiño, pero en realidad, es el principio de un discurso. Uno que no complace. Clama al movimiento. Si hemos sido capaces de salir, en tropel, a celebrar el haber ganado un mundial de fútbol, ¿cómo no manifestarse por algo más importante que el "opio del pueblo"?

sábado, 28 de mayo de 2011

Revolución (parte 1)

Maldito sea el hombre que confía en el hombre. La Liddell es una humanista retorcida. Pinta de negro lo que no le gusta. Grita Todo da igual, ya nada importa. Todo tiene su fin. Repite a Schubert una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez… para que el público sienta el vacío, la ansiedad, el dolor y la desesperación más profunda de aquel al que abandonan. Pequeñas Alicias perdidas en un proyecto de alfabetización. Palabras cargadas como pistolas. Bam! Precisión de revolucionaria. Todo estalla. Salpica a ese público que “siente una mezcla de admiración y desprecio” por una bufona que se desgarra, se entrega, se compromete “por contraposición”. Todo da igual, ya nada importa. Un solo de guitarra eléctrica. Bailar como locos. Cazar como lobos. Disecados. Gritar desde esa parte oscura y triste que todos escondemos para que no nos duela. La ética reducida a “una militancia individual de los sentimientos”. ¡¡¡Despertad, malditos!!!

Los Noveles 46


Como decíamos ayer...

El cómic está más vivo que nunca. Se apuntan a la revolución desde los márgenes, como debe ser. La revolución será feminista o no será. Ojalá. Empuñar el pincel es toda una actitud. Muchas lo están entendiendo así. Hay peligro en la acción, en ese paso de observador a creador. Solo hace falta motivación. Despertar. De ahí que me haya alegrado sobremanera que Cómic Digital decidiera "liberar" un reportaje que escribí para el número de otoño de la revista Fan Digital: Heroínas de carne, hueso y férrea voluntad. O de cómo la postmujer le robó protagonismo al superhéroe, la semilla de un proyecto por llegar que me hace mucha ilusión.

Del Salón del Cómic de Barcelona salió esta reseña de Echo, de Terry Moore -un cómic imprescindible en este escenario postnuclear- además de algunas entrebestias todavía por publicar. Y Fan Digital se lavó la cara -cambió la maqueta- para su número de primavera. Con una sección de Cómic Patrio a doble página -que todavía estáis a tiempo de leer acudiendo a vuestro kiosko más cercano- dedicada al humor: Un reportaje titulado Nuevas risas "Made in Spain", reseñas de Ellos mismos (Joaquín Reyes), Ultraviolencia (Miguel Noguera) y Toda aquella caspa radiactiva (Darío Adanti), y una columnita de recomendaciones literarias titulada "Letras superheroicas".

Y, antes en el tiempo, fui invitada al programa de radio ¿Quieres hacer el favor de leer esto, por vafor? para hablar de cómic y autobiografía. Recrearse en viñetas lo tituló Carol, una sesión intensa a la que también acudieron Mireia Pérez y Alvy Singer. Ficción, terapia y novela gráfica. Jugar a creer, en el enlace.

viernes, 27 de mayo de 2011

Una militancia individual de los sentimientos

Es un sentimiento de humillación como mujer, tu vida salta por los aires y de la peor manera. Y comienzas a renombrar el mundo a través del odio, de la rabia, del dolor. Todo eso he conseguido canalizarlo a través de la palabra y de un espacio poético. Hasta ahora mi trabajo había dependido de las ideas, de una implicación política o social, más bien antisocial, de resistencia a la injusticia y al sufrimiento humano. Ahora he pasado a hablar más de mis sentimientos.

sábado, 26 de marzo de 2011

¡Dormid, malditas!

Zack Snyder es generoso con sus protagonistas femeninas. En su última película, Sucker Punch, les permite sumirse en una fantasía testosterónica para escapar de dos escenarios históricamente ligados a las díscolas, las marginadas, las víctimas del mal que hacen los hombres: un burdel y un manicomio. Dice Snyder que las cinco chicas embutidas en atuendos imposibles “no son clichés, ni explotan su imagen. Son personajes que van más allá de eso”. Cinco menores de veinticinco años, carentes de voz en la realidad de manicomio, pero que, ¡eh!, parten caras en su mundo de fantasía. Qué entiende Snyder por cliché, es algo que me encantaría que explicara porque ninguna de sus chicas hace algo por sí misma en esa realidad tangible de padrastros violadores y celadores/proxenetas. El explotador no solo no muere asesinado a manos de sus víctimas, sino que se marca un número cabaretero con la psiquiatra/madame en los títulos de crédito -algo que no salva, ni por asomo, el haber invitado a la banda sonora a señoras con mayúsculas (Bjork, Skunk Anansie, Emily Browning)-. No es que la película carezca de guión, ojalá; lo que me entristece y hace que me salten las alarmas es la impunidad con la que se replican algunos marcos de poder y sus dinámicas de género. Snyder tenía en su mano cierto potencial para subvertir roles, para darle sentido a esas mujeres. Sin embargo, parece que prefiere verlas muertas, lobotomizadas o huyendo. ¿Conseguir la libertad? Sigan soñando, señoras.

domingo, 27 de febrero de 2011

Las necesidades del friki


"En The Big Bang Theory se propone la posibilidad de la desaparición de lo sexual en el seno de una comunidad masculina cuyas necesidades básicas parecen cubiertas por fetiches de la contemporaneidad: la ciencia, la informática, la memoria del cine de consumo o del cómic como sustitución de la vida".

Carlos Losilla en ¿Qué fue de la 'sit-com'? (Cultura|s 453)

Perfecta carne en descomposición

Aronofsky firma esta segunda parte del díptico cárnico -que inaugurara con El Luchador- utilizando sangre y psicoanálisis. Duele y, a la vez, fascina. Se nos narra que la perfección pasa por el sacrificio de la carne; el escenario es el altar donde ofrecer esa comprensión última y extrema entre las dos partes de una mujer sometida por una figura maternal distorsionada que despierta al enfrentarse -y sucumbir- a su oscuro doppelganger. Eros y Tánatos. Pulsión de muerte y narcisismo extremo. Una fábula freudiana puesta al servicio de la mutación de Nina/ Natalie Portman, detonada ésta por la imperfecta Lily/Mila Kunis, la criatura más magnética y coherente de la película.

viernes, 18 de febrero de 2011

"Delivery cruelty is not forgettable!"

Tranvías llamados Deseo y Cementerio...

martes, 15 de febrero de 2011

Big Culo Day: Batwoman

Un año más, Jotacé invita a la chavalada a su Big Culo Day. He elegido para la ocasión una disputa conyugal entre Kate Kane y Renee Montoya. No me digan que no les encanta la combinación de corpiño y planetas escogida por la pelirroja, por no hablar del top deportivo y los vaqueros de la agente del orden. Difundan la palabra!

lunes, 7 de febrero de 2011

Amor y otras bizarradas

Una fábula corporativa teñida de historia de amor. Como ¿En qué piensan las mujeres?, pero con peor final -aunque menos conservadora en la representación conyugal-. Cuánto ha pagado la farmacéutica Pfizer por este publirreportaje es lo de menos; lo interesante de Amor y otras drogas está en las orgías entre médicos y visitadores farmacéuticos como metáfora. O en cómo dar con la dosis exacta de humor políticamente incorrecto en la que diluir la responsabilidad de un sistema sanitario corrupto y disfuncional.

Wonder Woman según Frank Miller


Metrópolis. La ciudad de los sueños. Sueños de hombres. Apesta a hombres. A portales y cabinas de teléfono obsoletas y abandonadas, utilizadas como urinarios. A sudor de la mañana empapado en alcohol, humo de cigarrillos rancios, vapores negruzcos de alquitrán y aftershave mareantemente dulce.

- Fuera de mi camino, banco de esperma
- Si, señora. Lo que usted diga, señora.

La brisa del mar apenas dispersa el hedor. Este mundo de hombres apenas deja un mal sabor. Hombres. No saben hacer nada bien. Los hombres siempre mienten. Acerca de todo. Los hombres siempre lo estropean todo. Todo. Al menos insistieron en reunirnos en Metrópolis. Por malo que sea esto, no es esa letrina que llaman Gotham City. Con su espantoso Batman. Que se sepa, es el peor del grupo. Es un escándalo. Incluso para el nivel de los hombres, es un escndalo. Es abrumadoramente obvio que hace falta hacer algo con ese Batman. Ruego para que, aunque solo sea esta vez, los hombres tengan las agallas de hacer lo que hay que hacer. (...)

- Te voy a dar algo frío. Frío y simple. Cazamos a ese Batman como el perro rabioso que es. Le matamos. Cortamos su cabeza y la clavamos en una estaca y se la ofrecemos a tus "autoridades" como primer regalo de la Liga de la Justicia. Anunciamos a todo el mundo que controlamos a los nuestros. Si ninguno sois lo bastante hombre, yo misma me encargaré de ese psicópata.

All Star Batman & Robin, de Frank Miller y Jim Lee


La Wonder Woman de Frank Miller es una amazona testosterónica, bastante malhumorada y deseosa de chocar frontalmente con el Hombre de Acero. No me cuadran ni el escote ni los tacones pero eso de parecer Valerie Solanas viñetas antes de plegarse al krytoniano tiene su aquel. La imagen es un boceto de Bill Sienkiewicz, otro dibujante con debilidad por los tacones. A Marston siempre le valió el zapato plano; la Wonder Woman de entonces buscaba el empoderamiento con otras estrategias más sutiles, menos obvias. Las chicas de Frank Miller, sin embargo, siempre gustaron del exceso.

miércoles, 26 de enero de 2011

Más modHERO

Repetimos con dos nuevas versiones superheroicas de modHERO.

sábado, 22 de enero de 2011

Los Noveles 44

Mapas de Tasmania


Amanda 'fucking' Palmer lo ha vuelto hacer. El sexo femenino deconstruido, o reconstruido, o hiperexpuesto, casi casi a la manera de Annie Sprinkle. Después de Orlan, después de Pipilotti Rist. Nacimientos del mundo por doquier. Supera eso, queridísima Lady Gaga.

lunes, 17 de enero de 2011

Parecidos razonables

My Blueberry Nights (Wong Kar-Wai, 2007)

La Doble Vida de Verónica (Kieslowski, 1991)

domingo, 16 de enero de 2011

De cómo el relato romántico acabó con la heroína de acción


La trayectoria de la dama de Luke, la princesa Leia, suponía una metáfora de la derrota de la lucha feminista a manos del sistema capitalista, pues si bien Leia, en principio, demostraba una fuerza de espíritu y un carácter digno de la más aguerrida de las guerrilla girls espaciales -¡qué gran escena aquella en la que Leia le arrebataba a Han su arma y se lanzaba ella sola a combatir contra los soldados del Imperio!-, acababa por rendirse a los encantos del mismo a quien el arma arrebatara, un canalla de poca monta, y para colmo mal afeitado (ya se sabe que el hombre y el oso...).

sábado, 15 de enero de 2011

"Me llamo Alba, tengo trece años y lo que más me gusta en la vida es chupar"


Me veo encerrada en cuerpo de niña, envuelta en cuero de púber. ¿Encerrada? En realidad estoy de puta madre. Tengo siempre la misma edad. Y soy inmortal, zorra.

Memorias de una menor inmortal - Anónimo (Melusina, 2010)


Como si Grant Morrison se hubiera cambiado de sexo, dice el señor Migoya en su blog. Porque, tal y como les ocurre a algunos cuentos y novelas cortas, Memorias de una menor inmortal parece destinada a tener su inmediata versión en cómic. Morbosa y absorbente, esta novela, protagonizada por una adolescente eterna que roza el medio siglo de no vida, promete en sus primeras páginas un delirio de sangre y violencia sin sentido que, aunque quede en agua de borrajas al devenir en relato romántico, no deja mal sabor de boca; al contrario. Esto se debe, en parte, a su sorprendente mala baba para con la escena literaria patria, pero también a las cinematográficas descripciones de los momentos más crudos (y adictivos). The way you taste. You know I have an appetite for sexy things, canta Britney en el prólogo; un apetito, el del lector, que queda a medio satisfacer debido a que la autora, aunque cierre algunas puertas argumentales, deja otras tantas entornadas: La promesa (o mis ganas) de Alba y Resurrección como antiheroínas de la Barcelona más oscura, el potencial de un cuerpo de niña y una cabeza de mujer para manejar el deseo de los hombres por encima de sus remordimientos o el embarazo como moneda de cambio. ¿Un crossover con la Claudia de Entrevista con el vampiro? Déjenme soñar.

viernes, 14 de enero de 2011

Islas de luz

A veces pienso realmente en la posibilidad de tener una especie de vida en citas, es decir, una sucesion de momentos con ella, sin los celos ni el compromiso, donde solo exista la vibracion original de las moléculas. Estos dias son asi, me despierto y el aire es limpio. Me despierto y alli estan sus ojos, su aliento, su voz.

El ángulo apropiado del superhéroe

jueves, 13 de enero de 2011

Sombra aquí, sombra allá...

Wondering what´s so bloody wonderful: It´s not like I woke up one day and found myself childless. That was a progressive thing. But I did wake up one day to find myself angry. That was a sudden thing. I was angry about being childless. Angry that at the age of 38 I was suddenly 'too old' , and my fertility bits were -in the carefully chosen words of my gynaecologist- 'probably buggered'. I was angry that while I had a dream job -the job I had set my sights on a decade earlier- I felt unfulfilled. Angry that all I had to show for the past fifteen years, or more, were a few journalism awards and a household of expensive clutter. Angry that many around me believed I had a perfect life, and I knew I didnt´t. Angry that while I had always considered myself independent and unconventional, I was suddenly mourning my lack of convention and wishing I had a little weatherboard house with a garden and a picket fence. Most of all, I was angry that I seemed to be out of control of my emotions, and possibily out of my mind.

Así empieza el ensayo, firmado por Virginia Haussegger: Wonder Woman, the myth of 'having it all', un regalo de Reyes Magos que me está arrancando carcajadas y lagrimones a partes iguales. El mito de la "mujer maravilla" lo encarnó diligentemente la Diana de Phil Jiménez, una de las épocas que más gustaron, pero que a una servidora siempre le dio bastante repelús. Esa "mujer agenda" -que por la mañana salva el planeta, a mediodía discute en la ONU sobre la paz en el Tercer Mundo y por la noche se come un helado con su hermana del alma, no sin antes pasar por unas cuantas ONG´s- que tan pocas sospechas suscita, es la que Haussegger destripa y el dibujante Mike Allred retrata para una publicidad de maquillaje. Medusa -villana y, por lo tanto, representada en su versión mitológica más tradicional, la antiestética- sucumbe al poder de esta Wonder Woman siempre perfecta. El premio es la iluminación cosmética. ¡Toma simbolismo!

domingo, 9 de enero de 2011

So you slap me!

La librería de segunda mano que, hasta hace muy poco, había frente a mi casa ya no está. Dejó de estar hace unos cuantos meses. ¿Antes de verano? La mañana de Año Nuevo me fijé en que le habían arrancado la fachada como quien despelleja a un visón. Su escaparate al otro lado de la entrada del edificio, las estanterías de madera, el ladrillo de la pared... todo lo que le daba identidad a aquella tienda había desaparecido.
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No recuerdo si llovía la mañana antes de Reyes, cuando me crucé con una señora que, encaramada en sus botines, le gritaba a un buen hombre por el mero hecho de pedir ayuda en el barrio equivocado.
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En un talk show de una cadena nacional la hija le dice a la madre: "Sales demasiado".