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sábado, 15 de enero de 2011

"Me llamo Alba, tengo trece años y lo que más me gusta en la vida es chupar"


Me veo encerrada en cuerpo de niña, envuelta en cuero de púber. ¿Encerrada? En realidad estoy de puta madre. Tengo siempre la misma edad. Y soy inmortal, zorra.

Memorias de una menor inmortal - Anónimo (Melusina, 2010)


Como si Grant Morrison se hubiera cambiado de sexo, dice el señor Migoya en su blog. Porque, tal y como les ocurre a algunos cuentos y novelas cortas, Memorias de una menor inmortal parece destinada a tener su inmediata versión en cómic. Morbosa y absorbente, esta novela, protagonizada por una adolescente eterna que roza el medio siglo de no vida, promete en sus primeras páginas un delirio de sangre y violencia sin sentido que, aunque quede en agua de borrajas al devenir en relato romántico, no deja mal sabor de boca; al contrario. Esto se debe, en parte, a su sorprendente mala baba para con la escena literaria patria, pero también a las cinematográficas descripciones de los momentos más crudos (y adictivos). The way you taste. You know I have an appetite for sexy things, canta Britney en el prólogo; un apetito, el del lector, que queda a medio satisfacer debido a que la autora, aunque cierre algunas puertas argumentales, deja otras tantas entornadas: La promesa (o mis ganas) de Alba y Resurrección como antiheroínas de la Barcelona más oscura, el potencial de un cuerpo de niña y una cabeza de mujer para manejar el deseo de los hombres por encima de sus remordimientos o el embarazo como moneda de cambio. ¿Un crossover con la Claudia de Entrevista con el vampiro? Déjenme soñar.

sábado, 7 de noviembre de 2009

martes, 27 de octubre de 2009

Las fuertes

... y me cuesta tanto dejar de querer, incluso a la gente que me ha atormentado; y mi padre está en el hospital; y yo trabajando; y siempre hay algún periodista qué me pregunta por qué sólo hablo del dolor; y me siento como un bicho raro, o un extraterrestre porque para mí los sentimientos siguen siendo algo importante, muy importante; y por eso cada vez me siento mejor estando sola; y dicen que hace buen tiempo en todo el país, sol, mucho sol

Angélica ha vuelto, otra vez...

miércoles, 29 de julio de 2009

Un juego para la Esfinge


Según Apolodoro, la Esfinge era un híbrido mitológico de rostro y pecho de mujer, patas y cola de león, y alas de pájaro. Estacio precisa que tenía el rostro pálido, la boca llena de veneno, ojos como brasas encendidas y las alas siempre manchadas de sangre. Heródoto llamó a las esfinges egipcias, que tienen rostro de hombre y carecen de alas, androesfinges, para distinguirlas de la Esfinge griega. Neil Gaiman en Mirrormask dio su propia y bella versión, la que dejo por aquí a modo de regalo.

Y como todas las esfinges terminan metiendo a los mortales en líos, jugar es la única salida... (Felicidades!!!)
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miércoles, 24 de junio de 2009

miércoles, 29 de octubre de 2008

jueves, 13 de septiembre de 2007

Bienvenidos a la Eternidad

delirio_delirio.jpg

"Mi vida, vida mía, mi antiquísima vida,
Mi primer deseo mal curado,
Mi primer amor disminuido,
Has tenido que volver.

He tenido que conocer
Lo mejor que hay en la vida,
Dos cuerpos que disfrutan de su felicidad
Uniéndose y renaciendo sin fin.
En completa dependencia
Comparto el temblor del ser,
La vacilación de desaparecer,
El sol que azota el lindero.

Y el amor, en el que todo es fácil,
Donde todo se da al instante:
Existe en mitad del tiempo
La posibilidad de una isla."


Como diría el autor de este poema, Michel Houellebecq, sean ustedes bienvenidos a la vida eterna...