


La trayectoria de la dama de Luke, la princesa Leia, suponía una metáfora de la derrota de la lucha feminista a manos del sistema capitalista, pues si bien Leia, en principio, demostraba una fuerza de espíritu y un carácter digno de la más aguerrida de las guerrilla girls espaciales -¡qué gran escena aquella en la que Leia le arrebataba a Han su arma y se lanzaba ella sola a combatir contra los soldados del Imperio!-, acababa por rendirse a los encantos del mismo a quien el arma arrebatara, un canalla de poca monta, y para colmo mal afeitado (ya se sabe que el hombre y el oso...).
