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domingo, 30 de junio de 2013

miércoles, 7 de marzo de 2012

Mirror, mirror...


"A menudo la madrastra, que quiere exterminar la vida de la heroína ya desde su semilla, es la primera que se proyecta hacia el exterior, en la misma madre o en otras mujeres. Solo cuando la mujer alcanza un grado de evolución mayor se da cuenta de que la perseguidora de la que no consigue librarse está dentro de sí. Reconoce entonces que vive enemistada consigo misma, pues comprueba que la gran grosería de nuestra cultura sentimental trabaja en su interior"

La llave de oro (Sibylle Birkhäuser-Oeri)

viernes, 26 de agosto de 2011

miércoles, 8 de diciembre de 2010

sábado, 26 de junio de 2010

Sexualities of Consumption

De la inquietante y esteta Marissa Tamari


En Dialéctica de la Ilustración, Max Horkheimer y Theodor Adorno hablan del deseo mimético de fundirse con el mundo, pero también del miedo a ser poseído por las fuerzas desconocidas que este deseo puede engendrar. En un pasaje curioso y bastante siniestro, Martin Heidegger describe cómo, en la Primera Guerra Mundial, los soldados de ambos bandos del conflicto podían encontrarse cara a cara en el frente y así identificarse con el otro, "uniéndose en un solo cuerpo" (la expresión es de Ernst Jünger). Semejante encuentro imaginario, lamenta Heidegger, no fue posible en el contexto mecanizado de la Segunda Guerra Mundial. Un escenario de combate cuerpo a cuerpo es más plenamente simbiótico que la empresa vilmente impersonal del asesinato a larga distancia".

Terry Eagleton - Los Extranjeros (Paidós, 2010)

miércoles, 14 de abril de 2010

Red & white

Adam Hughes vs. Edward Munch

sábado, 3 de abril de 2010

Azul

Descubro las sugerentes fotografías de Brooke Shaden (en su flickr y en su blog) gracias al impecable gusto de Caperucita, la más roja.

lunes, 29 de marzo de 2010

Tótem y tabú



"La cultura es, en gran medida, un acto de negación ascética que el hombre realiza con respecto a su cuerpo. La tendencia exhibicionista que desborda los límites de lo social tiende a mostrar la cultura como algo extraño y solicita un retorno a las fuentes de la animalidad humana, revela por tanto el secreto que veladamente trata de expulsar de la cultura por todos los medios: la animalidad, la estructura pasional del hombre que dirige su deseo y la violencia que necesita para su cumplimiento. La cultura opuesta al exhibicionismo, frente a la gabardina que abre y muestra aquello que todo el mundo conoce y nadie quiere mirar y menos nombrar, salvo para expedir el certificado de lo patológico, contagioso y susceptible de ser recluido. La cultura es extremadamente sabia: no exhibe el tabú, se lo cede a la trascendencia del artificio sagrado o judicial; lo que auténticamente blande y airea es el tótem, el elemento distintivo del grupo, el signo que nos aglutina y hermana como amigos y guerreros frente a lo que consideramos extranjero"

El profeta profanador, por Fernando Castro Flórez

domingo, 28 de marzo de 2010

Invisibles

"¿Cuándo es visible el cuerpo? ¿Cuándo se manifiesta libre de las construcciones que lo constituyen? Probablemente nunca de forma absoluta porque en el preciso instante en que lo hiciera dejaría de ser cuerpo, cesaría su inteligibilidad como un cuerpo. No obstante, a veces nuestro cuerpo se hace poderosamente (y extrañamente) presente. Él, que siempre ha estado condenado al silencio y a la invisibilidad (basta recordar que la salud para la medicina ha sido hasta anteayer identificada como el silencio de los órganos), inesperadamente dice, se muestra, se pronuncia. Lo más probable es que desate polifonías."

Meri Torras en El delito del cuerpo


No sé si actualizar con este recuerdo o con lo que me sorbe el sueño de madrugada -con pajita y dolor de muelas-. Compré compulsivamente fanzines en Madrid Cómics. En el cajero un chico con chándal y de ojos azules me cedió el paso. También me dijo "hasta luego", como si el lugar del reencuentro estuviera marcado con una equis en nuestros respectivos mapas. Y Laika no murió, vive en un cómic de portada aguamarina. Las vírgenes suicidas no me parecieron tan vírgenes al otro lado de la calle. Tampoco a Ponyo que, de tan pelirroja, sumió al mundo en lágrimas de Alicia. "Por qué habré llorado tanto" se pregunta la niña que, sin pudor, se mete en la boca hongos, orugas y pastas de té. Antes de que la hora cambie. Esta baraja no tiene suficientes corazones. Y mi reloj ha dejado de latir.

martes, 23 de marzo de 2010

'Googlear' puede perjudicar seriamente la salud

Busco el título de este libro en la red y Google me sugiere esto otro: "Las mujeres que se tratan bien no suelen hacer historia". Acongoja!

sábado, 13 de marzo de 2010

martes, 2 de febrero de 2010

Invertida

Dora Maar (The Pretender y Silence)

sábado, 24 de octubre de 2009

Reflexiones compartidas


Sakura lo ha titulado F(r)a(c)talidad y se lo he pedido prestado...

lunes, 19 de octubre de 2009

Amor especular

Amelie Nothomb dice que uno se enamora de aquellos a los que no soporta, de aquellos que representan un peligro insostenible. Cita a Schopenhauer y el instinto de procreación como coartada, igual que Gabriela Wiener en su maravilloso y absorbente Nueve lunas. El amor es lo que evita que Amelie sea una asesina en serie. Para Gabriela, el amor entre dos mujeres, y más si una ha parido a la otra, es lo más parecido al amor pasional. La Plath mató muy bien a su progenitora, recuerda, y Anne Sexton dijo aquello de una mujer es SU madre.

"Tenía miedo de convertirme en mi madre pero me daba aún más miedo que una posible heredera mía se convirtiera en una hija como yo. Finalmente, lo que temía es la posibilidad de generar una mala copia residual de mí misma, capaz de odiarme aún más de lo que yo me odiaba." No queremos reflejos, eso habría que gritarle a Lem a la oreja. Eso le susurra Rinri a Amelie sobre las sábanas: "[las japonesas] no son ellas mismas (...) a mis amigos y a mi nos parece que para esas chicas solo somos espejos". No entiendo el reproche. El sujeto busca el sentido, su sentido, en la mirada del otro. Solo unos pocos se pierden en el desierto para encontrar su imagen (y semejanza).

En el epílogo, Gabriela confiesa: "Mirar a tu bebé recién nacido se parece a tomar éxtasis. Una mezcla de extrema suavidad, aprensión y ganas de bailar". La poeta triste sí es Beatrix Kiddo.

jueves, 20 de agosto de 2009

Hallado un espejo

Los mosquitos me han dejado marcada. No hubo perdón, ni misericordia. Solo un poco de alivio de la mano de un bote de crema Avon. Mi abuela lo metió en la maleta antes de empaquetar camino de Cartagena. También me dejó unas pulseras. Ella cree que me adorno poco. Yo le he dicho que es una cuestion de supervivencia, no me lo permite mi religión. Como con el café. Estoy en Colombia y todo el mundo me pregunta si quiero café. Destinada a quedar mal en cada ofrecimiento. Entonces Claudia se acuerda de la libertad de culto y me dice que pruebe un zumo de lulo.

Siempre que pienso en Claudia se me ocurren nubes. Creo que se debe a su impecable acento cuando habla inglés. Clouds. Su biblioteca me recuerda, en parte, a la de mi madre. Ambas adoran a García Márquez. Yo creo que tiene que ver con esa vena patriota-literaria que nunca admitirán tener. Le he secuestrado brevemente un libro de Jorge Herralde sobre Roberto Bolaño. He leído pero sobre todo he visto. Fotos. De él joven, con su sempiterno cigarro en la boca. Y sonriendo, en una o dos fotos. Bolaño sonreía a cámara y eso me gusta.

Una cita ha llamado mi atención: "El mundo está vivo y nada vivo tiene remedio y esa es nuestra suerte". Perro romántico, dice Herralde, perro rabioso, perro apaleado que nunca renunció a su "deseo de quemar el mundo" como decía Nicanor Parra en su epitafio.

Esta noche, después de Herralde y Bolaño, ha pasado por mi habitación una mujer. Me la encontré en Barranquilla hace cuatro días, por casualidad en una pared, y esta noche la he buscado en la red. Alguien que responde al nombre de "maravilla" es difícil de olvidar. Dice que "las cosas existen si tú crees en ellas", y estoy de acuerdo. Escribe cuentos y dejó sin terminar un libro con amazonas en el título. He leído su Oriane, Tía Oriane y he hallado espejos. Sobre la cama, con crema en las piernas y una Coca Cola de 350 ml todavía por terminar, temo a los ruidos de la noche y a los sueños que me esperan nada más apague el ordenador. Bolaño tenía razón, leer es morir un poco. Como dormir (y soñar).

viernes, 24 de julio de 2009

I´ll be your mirror

"The Ballad of Sexual Dependency es el diario que dejo a la gente leer. Mis diarios escritos son privados: forman un documento cerrado de mi mundo y me permiten la distancia suficiente para analizarlo. Mi diario visual es público: se expande de su base subjetiva con la participación de otras personas. Estas imágenes podrían ser una invitación a mi mundo, pero fueron tomadas para que pudiera ver a la gente en ellas. Algunas veces no sé qué siento hacia otra persona hasta que la fotografío. No selecciono a la gente para fotografiarles: fotografío directamente de la vida. Estas imágenes nacen de las relaciones, no de la observación."

Nan Goldin, The Ballad of Sexual Dependency (1986)