jueves, 26 de febrero de 2009

Shortcomings

Adrian Tomine no es Raymond Carver, tampoco es Daniel Clowes, pero eso ya no importa, porque Tomine ha crecido, aunque haya pegado el estirón mirándose al ombligo. He deglutido su maldito libro y he repetido. No me he atragantado, pero me ha dolido. Bastante. En el bajo vientre.

2 comentarios:

Nébula dijo...

acabo de encargarlo en mi librería buajajajaja n_n

u minúscula dijo...

peró cómo mola!