viernes, 6 de agosto de 2010

Titanas de papel cuché

Aviso a navegantes, la revista ¡Hola! tiene el mismo efecto adictivo que una película de Michael Bay. Y estimula, para qué negarlo. Solo hay que perderse en las reflexiones humanistas de la Preysler o en las casas de ensueño de ex-modelos casadas con magnates. Y es que, si algo destaca entre tanta sonrisa sincera y seto recortado, es esa maravillosa tendencia a comparar el estilo de las mujeres de los poderosos. Del bahúl de los recuerdos me he traído la primera gira europea de los Obama. Entre todas las imágenes, rescato la de la entrevista entre Carla Bruni y Michelle Obama.


Fíjense en los dos estilos. Mientras la Bruni "hace gala de su discreto encanto, tan elegante, tan sofisticado y tan chic", tal y como lo define la Bilbia del cotilleo, Michelle carga hacia delante su anatomía y se impone; sonríe, sí, pero la actitud de la Primera Dama estadounidense no tiene nada de complaciente para la mirada que busca algo bello, algo que encaje en la expectativa estética de pasarela, más a tono con el "toque Bruni". Michelle Obama se salta el protocolo y escenifica amor y comprensión, pero no como una inalcanzable Afrodita, sino como una amazona bendecida por la madre Tierra capaz de sostener el destino del mundo sobre sus hombros desnudos.


Nada que ver con el duelo de la pasada primavera entre la Bruni y la princesa Letizia. El acierto de Michelle Obama, y la razón por la que gana estas guerras de percepción, está en el cambio de marco. Es decir, no compite con una ex-modelo en el terreno del deseo, sino que juega en su propio campo, el de la intelectualidad y el compromiso -todo ello aderezado con un punto maternal que aturde-. Y es que, la "mamá en jefe" no va de trofeo; ella juega en otra liga, una mucho más interesante, aunque solo sea por la novedad. No obstante, siempre queda la tercera vía, pero eso ya es carne de otro post.

3 comentarios:

Samu dijo...

me he puesto palote!

caracolquiscol dijo...

Qué gustazo, tía, siempre atenta a todo. Me encantó! :*

Lindamiga dijo...

A mi también me ha gustado, y además en una pelea en el barro yo sé quien gana seguro, aunque no sea la que despierte más piropos del personal... o sí, quien sabe. Buena visión.