viernes, 13 de febrero de 2009

Sin rehabilitación posible

Vale, lo admito, estoy enganchada. En mi defensa diré que la fotografía de este video es una maravilla y que la canción, muy probablemente, tenga la misma composición adictiva que los nuggets del McDonalds. La barbie Rihanna luce modelazos de inspiración retro. Los ambientes, la iluminación, el color me transportan al desierto, al casino, a las carreteras y a las luces de neón de My Blueberry Nights de WKW. El ken de turno - cuya cara de malo torturado resume lo que la fémina posmoderna busca muy a su pesar (un hombre "de verdad", al menos, en apariencia) - se pavonea por el videoclip cual oscuro objeto de deseo y solo abre su linda boquita para exigir que le den aquello a por lo que ha venido. Esto sí que es buen marketing y lo demás es tontería. Consciente de todo esto, no puedo dejar de escuchar a esta pequeña diosa de amplias y deliciosas caderas recitar su mantra pasado por sintetizadores. Tampoco me es fácil apartar la mirada del perfecto maquillaje, de los colores intensos, saturados, que la perfilan y de los paisajes desérticos, tristes e impostados de una pesadilla amorosa tan manida como magnética. Lo decía al principio, estoy blandita. No sean crueles conmigo ;)

Rehab - Rihanna

4 comentarios:

Desespero dijo...

Me encantan todas tus fotografias, de verdad que son geniales. Son diferentes, originales y muy peculiares.

Gracias por deleitarme los ojos

nessarosse dijo...

La pobre Ri Ri necesita urgentemente un asesor de hombres y de pendientes!!!!

A mi personalmente me gusta más la estética del vídeo de Disturbia. En cualquier caso, en sus vídeos siempre sale perfecta, como en un anuncio de lápiz de labios.

Ya que "pasaba por ahí" el buen Justin podía haberse cantado (o bailado) algo, digo yo...

Winnie dijo...

Yo tb me engancho de vez en cuando a los videos musicales... son tan perfectos... que parece que una mientras mueve las caderas ni se le mueve un pelo... es cierto, estás blandita!!!! pero seguro que se te pasará... jaajaj
besotes

La pequeña Delirio dijo...

No hay duda, la estética sado/maso de Disturbia es magnética también, pero más onanista. En este video Justin es el objeto de deseo (se ducha, se expone, pasea con cara de "oh dios mío, me he topado con una controladora") y ella compite con él con armas de mujer, jeje, o sea, modelitos y cara de torturada. Es un poema al chantaje emocional y me encanta!

Y, Winnie, no creo que se me pase, tendré que sustituir una filia por otra ;)