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lunes, 8 de noviembre de 2010

De domicilio privado en domicilio privado

Después de ciertas experiencias he llegado a una desconfianza total. Me he fiado de gente equivocada. También he vivido un cierto desprendimiento con el compromiso de la idea de lo humano. Era algo que se imponía. He trabajado con la indignación frente a la injusticia, pero hay un momento en el que empiezas a desconfiar de lo que te rodea. Te aíslas. La gran consecuencia de la desconfianza es perder el vínculo con la idea colectiva. Unamuno hablaba de que somos carne y hueso en contraposición a la humanidad. No creía en los grandes compromisos. En ese proceso estoy. No en hacer compatibles intereses particulares con los universales. Hay un desgarro. Desconfías del hombre y crees que no puede existir nada, ningún orden capaz de controlar su mezquindad. Cuando te ocurre eso, como dice Houellebecq, vas de domicilio privado en domicilio privado.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Mi corazón como cenicero...

... o algo parecido. Cansadas de esperar el fin. Liddell es principio y dolor, tanto dolor. Rabia en estado puro. Sentimiento y heridas, gangrenados. Nos levantaron la tapa de los sesos, a rancheras. Todavía duele. El preso número nueve era un hombre muy cabal. Dame a elegir entre él y la gloria, decía; entre él y la riqueza, cantaba; entre él y el cielo ... para que nos arranquen el corazón en la ciudad de los canales. Tiramisú significa "levántame". Levántame. Levántame. Vísteme de blanco. Tú de rosa. Celebrémoslo. Todas, con un tiro en el corazón. Y dejar de amar, así, en general. Dar a luz un ejército de débiles. Cubrir de flores el desierto. Y que los otros no hereden la tierra. La venganza de la dramaturga está en la casa de la fuerza. Llámalo supervivencia. O justicia. No sé.

Y, si me das a elegir, me quedo con una nana por epitafio, una nana que es ranchera, que es sueño, que es mi infancia: Por la lejana montaña/va cabalgando un jinete/ vaga solito en el mundo/ y va deseando la muerte...

jueves, 25 de junio de 2009

Muerte de un viajante

Ya no tenemos deudas. Somos libres. No tenemos deudas...

miércoles, 17 de junio de 2009

Esa no soy yo

La feminidad y la masculinidad son dos polos de adoctrinamiento masivo. Sus reproducciones tratan de moldear mujeres y hombres hasta el infinito, como en un bucle. Y fracasan estrepitosamente. "El género es una copia sin original", decía Judith Butler. Y no solo hay transgéneros encallando la máquina binaria, no existe ni un solo humano que encarne sin fisuras el prototipo de su género asignado. Muy a pesar de aquel carnicero llamado John Money, que inventó en 1953 el protocolo médico todavía aplicado hoy para ajustar el cuerpo de los bebés a uno de los dos únicos modelos que la autoridad heteropatriarcal puede concebir. Quizás John pintaba sus labios de rojo sangre y emulaba a Marilyn Monroe en la intimidad de su hogar. A salvo de las miradas inquisidoras que él mismo había adoctrinado.

lunes, 8 de junio de 2009

Dirty pretty things

Cuando Freud y Lacan insisten en la naturaleza problemática del imperativo básico judeocristiano de "ama a tu prójimo", no marcan la típica posición crítico-ideológica sobre cómo toda noción de universalidad está contaminada por nuestros valores particulares e implica por ello exclusiones secretas, sino que señalan la cuestión mucho más potente de la incompatibilidad del prójimo con la dimensión misma de la universalidad. Lo que se resiste a la universalidad es la dimensión propiamente inhumana del prójimo. Por ello encontrarse a uno mismo en la posición del amado resulta tan violento, incluso traumático: ser amado me hace sentir directamente la distancia entre lo que soy como ser determinado y la insondable X que hay en mí y que causa el amor. La definición lacaniana de amor ("amar es dar algo que uno no tiene...") ha de ser complementada con: ("... a alguien que no lo quiere").

En pocas palabras, como afimó el filósofo francés, Gilles Deleuze, "si estás preso en el sueño de otro, estás jodido"; o, como escribió en un memorable pasaje Neil Gaiman, el autor de The Sandman:

"¿Has estado alguna vez enamorado? ¿Horrible verdad? Te hace tan vulnerable. Abre tu pecho y abre tu corazón y significa que alguien puede entrar en ti y revolverte por dentro. Tú construyes todas esas defensas, construyes una armadura completa, de forma que nada pueda herirte, entonces una persona estúpida, similar a cualquier otra estúpida persona se aventura en tu vida estúpida... les das una parte de ti. No la pidieron. Solo hicieron alguna tontería un día, como besarte o sonreirte y desde ese momento tu vida ya no es tuya. El amor toma rehenes. Se mete dentro de ti. Te come por completo y te deja llorando en la oscuridad, de forma que una simple frase como "quizá solo deberíamos ser amigos" se convierte en una astilla de cristal directa hacia tu corazón. Duele. No solo en la imaginación. No solo en la mente. Duele el alma, un verdadero dolor que-se-mete-dentro-de-ti-y-te-descuartiza. Odio el amor."

En los últimos años de su vida, el director de cine soviético Andrei Tarkovski vivió en Estocolmo mientras trabajaba en su película Sacrificio. Se le ofreció una oficina en el mismo edificio en que disponía de una Ingmar Bergman, que por entonces todavía vivía en Estocolmo. Aunque los dos directores se profesaban un profundo respeto y una gran admiración, nunca se conocieron, , sino que se evitaron escrupulosamente, como si su encuentro directo pudiese haber sido demasiado doloroso y destinado a fallar por la aproximación de sus universos. Ellos inventaron y respetaron su propio código de discreción.

Slavoj Zizek - Sobre la violencia (seis reflexiones marginales)

sábado, 25 de abril de 2009

Síntesis o mutilación (crónica de un día del libro)

Tengo ganas acumuladas. Esto habría sido un post-día del libro si lo hubiese escrito ayer, pero soy de voluntad frágil. Tenía pensado hablarles de la expectación y la mitomanía. Preparar la noche antes dos libros para que ella los firmara - Los Deseos en Amherst y Frankenstein y la historia de la domadora del sufrimiento: 2006 -, terminar una crítica de madrugada y recomendarles a ustedes, amables lectores, pequeños milagros firmados por mujeres. Ese era el plan.

La expectación se tradujo en una surrealista velada en la librería Traficantes de Sueños. La mitomanía en una piruleta roja y un ejercicio de síntesis que no lo fue. Corregir un poemario del que se reniega, en público y con una cámara grabando. El hombre es la cámara ¿La mujer? No estoy segura. Creo que ella, toda ella, es performativa. Y contradictoria. También es contagiosa, terrible y adictiva. Firmó dos poemarios, ninguno era para mi.

martes, 19 de agosto de 2008

Las siete preguntas

Soldado: A Blancanieves su abuelo le había enseñado siete preguntas. Le había dicho que cuando las cosas se pusieran mal se las hiciera a cualquiera que se cruzara en su camino. Eran preguntas muy cortas. Eran preguntas antiguas. Eran preguntas de antes de Cristo. Pero el mundo yacía mísero, cada vez más, y los caballos de Aquiles seguían llorando por el sufrimiento de los hombres. El mundo yacía mísero, dominado por la guerra, como si la civilización estuviera condenada a la peste por desconocer la respuesta a las siete preguntas. Así que Blancanieves le preguntó a un soldado.

Blancanieves: ¿Qué es el Hombre?
¿Qué es el Estado?
¿Se puede convertir a un hombre en un hombre mejor?
¿Qué es peor, recibir injusticia o cometer injusticia?
¿Existe la verdad?
¿Se puede enseñar la verdad?
Donde está lo bello, ¿el mal desaparece?

Y como no se pudrió... Blancanieves - Angélica Liddell.
La imagen es de Lisa Alisa, ;)

viernes, 15 de agosto de 2008

"Cuando uno profundiza en su propia bajeza llega a acumular la bajeza de toda la humanidad"

Getsemaní: "Tu vida no es solo un beneficio de la naturaleza, sino un don condicional del Estado. Es oportuno para el Estado que mueras, entonces, debes morir".
Combeferre: ¿Qué es una guerra comparada con la posibilidad de tu rechazo?
Getsemaní: "Harían falta dioses para dar leyes a los hombres. Si hubiera un pueblo de dioses, se gobernaría democráticamente. Un gobierno tan perfecto no conviene a los hombres".
Combeferre: Si soy un dios te gobernaré.
Getsemaní: "Toda acción libre tiene dos causas que concurren a producirla, una física y una moral".
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El Perro: Con permiso de Combeferre. Ante la inmundicia de las ambiciones humanas se tambalea cualquier tipo de orden social. Por tanto, comer, beber, dormir y fornicar, excepto eso, todo es vanidad. Me rebajo a mí mismo para darme placer. Autodegradarse es ser excelente en algo. Al fin y al cabo soy un puto actor que hace de perro porque un perro cobra más que un puto actor.

Se necesita más valor de lo que uno piensa para llamarse a sí mismo por su propio nombre. Hölderlin, Nerval, Nietzsche, Van Gogh. Artaud. Mi trabajo es el alpinismo del dolor. Estoy más cerca de los leprosos y los criminales que de los cocineros. Cuando uno es capaz de llamarse a sí mismo por su propio nombre da comienzo a su locura. Cuando uno profundiza en su propia bajeza llega a acumular la bajeza de toda la humanidad. Es como llevar una piedra en algún sitio del cuerpo.

Y el loco es el encargado de llevar esa piedra.
El loco y la piedra.
Todo un clásico

Perro muerto en tintorería: Los fuertes - Angélica Liddell

miércoles, 19 de marzo de 2008

Nubila en la Triángulo

Angélica Liddell plantea un viaje por el discurso de Nubila en clave de voz propia, pero el torrente desbordante de ideas e imágenes que contiene la obra obliga a escenificarlo desdoblando a Nubila en múltiples voces, como un espejo estallado.

lunes, 24 de diciembre de 2007

El Año de Ricardo, por Angélica Liddell (otra vez)

“Las relaciones entre cuerpo y poder, entre lo privado y lo público, sostienen a este Ricardo monstruoso, exhibicionista cínico, que aprovecha los puntos débiles de los regímenes legítimos para justificar su repugnante alianza con la injusticia. Ricardo es uno de esos que ascienden al poder valiéndose del sistema democrático pero sin creer en parlamentos ni democracias, es uno de esos que utilizan los votos de una manera hipócrita, ruin y absolutista."

Carlos Gil Zamora - Revista Artez

jueves, 22 de noviembre de 2007

Perro muerto en tintorería: Los fuertes

Angélica Liddell es especial, al menos para mí. Si a Woody Allen escuchar a Wagner le empujaba a conquistar Polonia, a mi me invade un ansia futurista de destrucción cuando la leo, cuando la escucho, cuando la veo.

Esta noche iré a "experimentar" su última obra, Perro muerto en tintorería: Los fuertes y quería dejar ligada a esta incertidumbre (porque no quiero, pero quiero) unas palabras de semejante nínfula de espíritu: "En febrero de este año me fui hasta el Museo del Prado con cuatro libros, El viaje al fin de la noche de Celine, Jakob von Gunten de Robert Walser, El gran cuaderno de Agota Kristoff y Miss Lonelyhearts de Nathanael West. Llevar esos libros ha sido lo más peligroso que he hecho en mi vida."

Más Angélica por aquí...