jueves, 15 de abril de 2010

Saturaciones

Yeyena James. Su obra inquieta y absorbe. Su galería parece no tener fin. La he encontrado a través del tumblr de venimosensondepaz.

Ondas exhumadas

A Elena le gusta llamarlo "programa de literatura". Carol prefiere acuñarlo como "programa de libros" -por aquello de ampliar el marco-. Ambas forman pareja de hecho literaria -o de libros- en ¿Quieres hacer el favor de leer esto, por favor?, una milagrosa excepción en las ondas de radio y en la red. Luna e Ibrahim, además de "caerse muy bien", también son pareja de hecho literaria y acaban de ser padres de una criatura llamada Exhumación, cuya gira de presentaciones acaba de comenzar. El autor como rockstar. En una emisora camuflada, las dos estrellas brillan dentro y fuera de la pecera. A mi me dejaron mirar. Ladies and Gentlemen, we are floating in space.

miércoles, 14 de abril de 2010

Red & white

Adam Hughes vs. Edward Munch

"De tal ramera, tal astilla"

El moralista diría que es un pecado nefando, el sociólogo que es un vicio social, el político que es una explotación humana inicua, el médico que es un foco de corrupción sanitaria, física y moral, el padre de familia un constante peligro de vicio para sus hijos o el jurista más ecléctico un contrato. (Jiménez Asenjo, 1963)
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La entradilla y el título de este post los he tomado prestados de la reseña que la certera Fabiola Maqueda a hecho del ensayo Prostitución, feminismos y derecho penal -de inminente aparición en sus librerías-. "En nuestro país", dice Maqueda, "el feminismo cultural confunde la venta de servicios sexuales y la venta del yo, el alma de quien se prostituye", una reflexión que también hace la postfeminista Virginie Despentes en su Teoría King Kong y que secundan otras mujeres, como las que forman parte del proyecto Perrxs Horizontales.

"Bajo el epígrafe, La prostitución es sexo libremente pactado, se constata la existencia, aunque minoritaria, de grupos de prostitutas libres. Por mucho que quiera ignorarase y sea más fecundo el argumento de la prostitución forzada que el de la libre elección de oficio y de negocio; también el feminismo más ortodoxo ha terminado por recoger las iniciativas de estas trabajadoras del sexo, asociadas internacionalmente ya desde los años 70, para expresar sus reivindicaciones de protección jurídica en lo laboral y solicitar la despenalización de un ejercicio profesional voluntariamente escogido. Pero, tal y como aquí se afirma, la expresión de su testimonio es inútil cuando no es su conocimiento lo que importa, sino el valor de su reconocimiento. Y continúa, ¿qué decir de ese importante sector de la prostitución masculina o transexual en aumento, cuyos niveles de invisibilidad social son aún mayores?."
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"Preferible es liberar la sexualidad de tanto esencialismo feminista y de su demonización de la diferencia, para reivindicar su movilidad y su complejidad social", dice la autora, Mª Luisa Maqueda. "En ese contexto", reflexiona Fabiola, "la prostitución se comporta como una práctica sexual más."

jueves, 8 de abril de 2010

Problemas de actitud

Ravenskar y sus chicas blandas, sonrientes, de impresión (vía)

martes, 6 de abril de 2010

Power Girl, mucho más que un cuerpo

Hubo un tiempo en el que el principal objetivo del cómic de superhéroes era entretener. Los llamados a ese noble menester no eran otros que los héroes neutros y compactos. Las superheroínas, sin embargo, servían de comparsa, ese bello complemento al servicio de la gloria de los héroes de primera categoría. Sería injusto negar que estos personajes no han “sufrido” una evolución, para mejor. Pero si las comillas subrayan el verbo que implica dolor no es casualidad. En la transición de objeto a sujeto, los equipos creativos se olvidaron del sentido del humor, entendiendo que las personalidades de personajes como Wonder Woman, Supergirl o la propia Power Girl debían ser más graves, adultas y… aburridas.

domingo, 4 de abril de 2010

Centenario

"Decidí pintar Gran Vía porque siempre me pareció muy surrealista. La idea me surgió durante un amanecer de domingo paseando con Enrique Gran. Para nosotros, que no teníamos un vínculo de cotidianidad con la vida de esta calle, la seducción que ejercía sobre nosotros era insuperable. No hay más que contemplar esas dos aceras, ese muro continuo. Es algo metafísico. Enrique la definió perfectamente: "Es real como una enfermedad". Era justo esa la sensación que me producía. En esa primera hora del día, lo que contemplábamos era una gigantesca grieta. La Gran Vía vacía y sin coches era verdaderamente impresionante, una imagen muy distinta a lo que acostumbrabas a vivir en la ciudad. Quise expresar en la pintura ese aspecto fantasmal que puede tener el mundo en que vivimos. Es algo que sólo se aprecia desde fuera. Tiene un tono onírico muy potente. La sensación fue tan tremenda que, después de tantos años mantengo fresco ese recuerdo."

sábado, 3 de abril de 2010

Azul

Descubro las sugerentes fotografías de Brooke Shaden (en su flickr y en su blog) gracias al impecable gusto de Caperucita, la más roja.

lunes, 29 de marzo de 2010

Tótem y tabú



"La cultura es, en gran medida, un acto de negación ascética que el hombre realiza con respecto a su cuerpo. La tendencia exhibicionista que desborda los límites de lo social tiende a mostrar la cultura como algo extraño y solicita un retorno a las fuentes de la animalidad humana, revela por tanto el secreto que veladamente trata de expulsar de la cultura por todos los medios: la animalidad, la estructura pasional del hombre que dirige su deseo y la violencia que necesita para su cumplimiento. La cultura opuesta al exhibicionismo, frente a la gabardina que abre y muestra aquello que todo el mundo conoce y nadie quiere mirar y menos nombrar, salvo para expedir el certificado de lo patológico, contagioso y susceptible de ser recluido. La cultura es extremadamente sabia: no exhibe el tabú, se lo cede a la trascendencia del artificio sagrado o judicial; lo que auténticamente blande y airea es el tótem, el elemento distintivo del grupo, el signo que nos aglutina y hermana como amigos y guerreros frente a lo que consideramos extranjero"

El profeta profanador, por Fernando Castro Flórez

domingo, 28 de marzo de 2010

Invisibles

"¿Cuándo es visible el cuerpo? ¿Cuándo se manifiesta libre de las construcciones que lo constituyen? Probablemente nunca de forma absoluta porque en el preciso instante en que lo hiciera dejaría de ser cuerpo, cesaría su inteligibilidad como un cuerpo. No obstante, a veces nuestro cuerpo se hace poderosamente (y extrañamente) presente. Él, que siempre ha estado condenado al silencio y a la invisibilidad (basta recordar que la salud para la medicina ha sido hasta anteayer identificada como el silencio de los órganos), inesperadamente dice, se muestra, se pronuncia. Lo más probable es que desate polifonías."

Meri Torras en El delito del cuerpo


No sé si actualizar con este recuerdo o con lo que me sorbe el sueño de madrugada -con pajita y dolor de muelas-. Compré compulsivamente fanzines en Madrid Cómics. En el cajero un chico con chándal y de ojos azules me cedió el paso. También me dijo "hasta luego", como si el lugar del reencuentro estuviera marcado con una equis en nuestros respectivos mapas. Y Laika no murió, vive en un cómic de portada aguamarina. Las vírgenes suicidas no me parecieron tan vírgenes al otro lado de la calle. Tampoco a Ponyo que, de tan pelirroja, sumió al mundo en lágrimas de Alicia. "Por qué habré llorado tanto" se pregunta la niña que, sin pudor, se mete en la boca hongos, orugas y pastas de té. Antes de que la hora cambie. Esta baraja no tiene suficientes corazones. Y mi reloj ha dejado de latir.

viernes, 26 de marzo de 2010

Eras más atractivo hace un momento

"Eras más atractivo hace un momento", cuando con tu traje de cuero pisabas el asfalto derretido y, tras dos bofetadas bien dadas -como a mi me gustan-, te has quitado las legañas y no has pedido disculpas, "boy scout".

martes, 23 de marzo de 2010

'Googlear' puede perjudicar seriamente la salud

Busco el título de este libro en la red y Google me sugiere esto otro: "Las mujeres que se tratan bien no suelen hacer historia". Acongoja!

sábado, 20 de marzo de 2010

Me puedes tener... en tu videophone


El "test de Bechdel"

Extraído del interesante artículo "Cuestión de cojones: ¿Apatow sexista?", firmado por Charlotte Garson (Cahiers du Cinema, nº 28)

La autora de cómics Alison Bechdel es la responsable del test bautizado con su mismo nombre; éste evalúa las películas según las siguientes reglas:
  1. Que tengan (en la película) dos personajes femeninos.
  2. Que hablen entre si.
  3. Que la conversación verse sobre un tema que no sean los hombres.

Y la pregunta es clara, ¿cuáles sobreviven a semejante test?...

martes, 16 de marzo de 2010

De la imaginación de un niño

¿Qué pasaría si se le diera relieve y profundidad a los dibujos de un pequeño infante? Aquí tenéis el resultado (vía tropiezoeneltrapecio)

sábado, 13 de marzo de 2010

viernes, 12 de marzo de 2010

(Des) programando

Escribo esta idiotez con el ánimo de viernes. Lo llevo puesto, pero al revés. Lo achaco a la lentitud, o a que me siento un poco atemorizada por la inercia (de los demás). Creo que es por esto que he abandonado a los Eels por las letras inflamadas (e inflamables) del último disco de Shakira. No voy a decir que lo estoy enmarcando en alguna clase de estudio de género porque sería una soberana mentira. Esto es la confensión de un placer culpable. Una no rubia que, cuando recupera su color -oscuro, intenso-, emerge de esa fantasía de barbie que tiene montada desde que le dio por conquistar a los gringos. Y debe ser síntoma de algo feo pero tengo la sensación de que las letras de sus canciones se las escriben primero en inglés y luego las encajan como pueden al idioma de Cervantes. Es por eso que no quiero que hagan versión española de Men in this town, me encanta escucharla naif y calentona, eléctrica y distorsionada. Y es que de qué buen humor me pone cuando dice las cosas a las claras -Fresh, I'm so fresh, I'm so clean. Got the lips and got the skin. Got the skin, got that thing. I'm so fresh and I'm so...- y no se queja de ser "mala".

Nada que ver con esa "diosa licántropa" que se ha sacado de la manga para seducir al personal a golpe de contorsiones, o de su escarceo musical con un hombre casado (Lo hecho está hecho). Este amor-odio entró en la categoría de obsesión hace relativamente poco, confieso. El lanzamiento de Loba me atropelló el pasado verano en Colombia. Mi amiga Maria Carolina me comentó que la barranquillera le había dedicado el single a todas las colombianas, concretamente "a la loba que llevan dentro". Y no se equivocaba. Tal y como retrata en su videoclip, una gran mayoría de las mujeres -no solo las colombianas- sueña con el permiso para devorar, pero a muy pocas se lo dan. Solo las valientes lo toman por su cuenta y se arriesgan a habitar los márgenes. Es cuestión de saber asumir el precio, dirán ustedes; el mismo que varía según el contexto, les recuerdo.

Shakira habla de una loba domesticada, que desea, que quiere salir a comerse bomberos de dos en dos pero que, al final del videoclip, vemos volver a la cama con su novio de toda la vida. "Por fin he encontrado un medio infalible que borre la culpa", dice. Un onírico país de maravillas donde dar rienda suelta a sus impulsos. ¿La realidad? Monogámica y maravillosamente inconsecuente. Como en Lo hecho está hecho, donde confiesa que "sienta tan bien todo lo que hace mal y contigo nunca es suficiente", la pena está en que lo hace a modo de lamento -en un escenario sáfico que me hace dudar, todo sea dicho-; este mea culpa es también un reproche a los chicos malos, un justificarse por no haber sido buena que me deja un poco fría, por no decir decepcionada.

Todo esto venía a que los últimos discos de Shakira me recuerdan a una crítica que leí hace tiempo sobre el primer disco de las Spice Girls a propósito del girl power noventero y ese feminismo cosmopolitan tan rentable: Provocativas en su envoltorio, con destellos de lucidez (Wannabe, If U can dance), pero con un sustrato moral que asusta (Mama). Aún así, disfruto cosa mala con La Tortura de la colombiana y sus Hips don´t lie. El cerebro reptil y la programación de género en guerra, o eso me temo.

Un día de cómic en la Complutense